jueves, 17 de mayo de 2007

Mi Culpa

En este mundo de guerra, de odios, de venganzas, de desengaños….
Estoy aquí, repudiado de la gente que antes me llamaban amigo, vecino, hermano,……

¿Y sabes cual fue mi delito?
No mate a nadie,
No robe a los pobres,
No torture al vencido,
No renegué de mi familia…

¿Sabes de verdad cual fue mi error?
Creer.
SI. CREER, fue mi fechoría.
Creer en algo que hasta ahora nadie creía,
Creer en que no es la solución las armas,
Creer que con palabras podía derribar montañas,
Creer en el bien que hay en las personas.

¿Y solo fue eso?
Eso, solo eso, fue el error,
Que otros vieron y que nunca reconocí.
Para mi hice lo que debía,
No quería ir a una guerra que no era mía.

Mi familia me repudia,
Mis amigos me llaman cobarde,
Mi pueblo ha borrado todo recuerdo de mí.

¿Y ahora que?
No lo se…….
Sigo escondido, con la única compañía de la fría mañana,
Con el sonido de los pájaros que tantas veces desprecie,
Con una muda que ahora mi mayor tesoro…….
¿O no?

¿Que estoy diciendo?
Mi mayor tesoro sigo siendo yo y ………………… lo que creo.

Camino sin rumbo, ya no tengo destino, mi guía ya no volverá a ser
Llegar a ser el más rico de la aldea,
Ni que todo el mundo hable de mí como el más gallardo caballero,
Ni besar la cruz de un Dios que al repudiar su cruzada, me volvió la espalda,
Ni dejar de pensar para ser como el resto.

Mi cometido será gritar
SIEMPRE HAY OTRA OPCION.

¿Lo compartes conmigo?
Ven

¿No lo crees?
Siéntate y hablemos.

jueves, 10 de mayo de 2007

La última Batalla

El cielo ya esta preparado.

Las nubes ya han tomado sus posiciones.

El sol no podrá entrar en semejante carnicería.

La tierra guardará, como una dulce madre, los cadáveres en su seno.

Las montañas serán el velo de la barbarie.

Los ríos estarán a punto de despertarse con la sangre de los guerreros.

Y Yo, YO, estoy aquí, rodeado de aquellos a los que llamo compañeros, a los que muchos ni siquiera he llegado a conocer y abrazando al único amigo que se tiene en la batalla, mi lanza.

Mi cara expresa alegría, está puede ser al fin la última batalla, eso nos dijo nuestro sargento, a la vez que nos daba aquello que algunos llaman comida.

Ya deje de creer en cuando esto terminará, pero al fin voy a sentirme vivo. Lo peor de la guerra es la espera de no saber que va a pasar, la espera de la muerte, la espera de la noticia, la espera……

Se que aquellos que están al otro lado del valle piensan como yo,

¿Qué hacemos aquí?

Eso era lo que me preguntaba en las primeras mil batallas, pero ya ni siquiera recuerdo aquella casa que me vio dormir, aquellos campos que me vieron enamorarme, aquella a la que llame única, tantas cosas que no se si son parte de mis sueños o son lo único que me hace mantener la cordura.

Son los momentos en que solo un sentido está activo, el oído, estamos ansiosos porque nos digan que hacer, hace tiempo que dejamos de necesitar pensar, ellos no lo quitaron como otras tantas cosas que ya ni siquiera recuerdo todas: me quitaron la juventud, la inocencia, la lealtad, los valores,...

Ahora tengo que marchar a saludar a la muerte, quizás nunca llegue esta carta a su destino, quizás madre te cuenten que fui un héroe o un gran soldado, yo madre te diré la verdad, yo solo fui……………… un hombre.